18 de junio de 2010
Errores, aciertos. Dormido o despierto, blanco y negro es igual. Ya no tengo que saber donde se termina el mar, preguntas sin respuestas, contra las apuestas, no hay una sola verdad. Yo nunca quise estar parado ahí, anclado inmóvil sin poder cambiar, ser un testigo solo ocasional, mirando lo que sea todo desde afuera, siempre en el mismo lugar .
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario