21 de noviembre de 2008

Cuando no puedas dormir, cuando las lágrimas se caigan de tus ojos, cuando no puedas sonreír, cuando no entiendas lo que sentís, llamáme; que aunque yo muchas veces tampoco estoy contenta, y aunque yo muchas veces tampoco entiendo lo que siento, te quiero; y esa es una buena razón para seguir, y esa es una buena razón para empezar... de nuevo.

No hay comentarios: